Sabemos que puedes estar en un mar de dudas. La adolescencia y la primera juventud es una época de gran confusión, te estás haciendo mayor, creces y a la vez que descubres el mundo desde una óptica distinta, también surgen facetas nuevas que nunca habías visto de todo. Incluso de tu misma persona.
Una de esas facetas es la sexualidad. Cuando crecemos y maduramos, se desarrolla en nosotros lo que se denomina la orientación sexual. Generalmente, no hay mucho que hablar sobre ello en la mayoría de la población. Es la típica historia que todos conocemos: a chico le gusta chica, a chica le gusta chico. Eso se llama heterosexualidad y es lo que con más frecuencia solemos encontrarnos. Pero no es siempre así.
Hay gente que no sigue ese esquema, a pesar de suceder en una frecuencia menor que la heterosexualidad. Puede ser que a ese chico no le atraiga la chica, sino otro chico, y a esa chica, otra chica y no el chico. Eso es la homosexualidad. En otros casos, puede que tanto al chico como a la chica les gusten ambos sexos indistintamente. Eso es la bisexualidad.
Posiblemente te ronde la cabeza que lo de la heterosexualidad no va contigo. He aquí una propuesta de preguntas que puedes realizarte para ayudarte a indagar sobre tu propia orientación:
- Cuando sueñas o tienes fantasías sexuales, ¿es con personas de tu mismo sexo, del contrario o con ambos indistintamente?
- ¿Has tenido alguna vez una atracción por otro muchacho o un hombre o te has enamorado de ellos? ¿Has tenido alguna vez una atracción por una muchacha o una mujer o te has enamorado de ellas?
- ¿Sientes diferente que los otros muchachos o las otras muchachas?
- ¿Son verdaderos y claros tus sentimientos por otros muchachos y los hombres o por otras muchachas y las mujeres?
Si no puedes responder a estas preguntas ahora, no te preocupes. Con el tiempo tendrás más seguridad. Tú y sólo tú sabrás cómo definirte correctamente. Tal vez tú no sepas ponerle nombre a lo que te está pasando. No tienes que apurarte en conseguir respuestas y decidir cómo definirte ahora mismo. El tiempo correrá en tu ayuda y será el que te definirá en tu orientación sexual.
